ha muerto Paco Umbral, el escritor que más he admirado.
Sevilla llora la muerte de Antonio Puerta, futbolista.
se cumplen años de la muerte de Manolete (a Umbral le habrá hecho gracia morir el mismo día).
un obrero ha muerto al caerle encima un ascensor.
Hemingway inmortalizó aquello que no pudo John Donne con su cita "la muerte de cualquier hombre me disminuye..." antes de Por quién doblan las campanas. Pero esa cita es demasiado idealista. La muerte de cualquier hombre no es igual a la de otro. Todos los hombres no son iguales, no viven igual, no mueren igual. Ni reciben el mismo trato ni la misma importancia.
Hay muertes que no me disminuyen, ni siquiera me afectan. Otras sí, como la del obrero. Y algunas que nos hacen crecer, como la de los dictadores.
Mi recuerdo hoy para ese obrero anónimo.
Mostrando entradas con la etiqueta Hemingway. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hemingway. Mostrar todas las entradas
29.8.07
día de muertes
Etiquetas:
Anónimos,
Antonio Puerta,
Hemingway,
John Donne,
Manolete,
Muerte,
Opinión,
Paco Umbral
11.9.06
¿por quién doblan las campanas?
Hemingway tomó estos versos del poeta inglés John Donne para prologar su libro más famoso: No man is an island,/ Entire of itself./ Each is a piece of the continent,/ A part of the main./ If a clod be washed away by the sea,/ Europe is the less./ As well as if a promontory were./ As well as if a manner of thine own/ Or of thine friend's were./ Each man's death diminishes me,/ For I am involved in mankind./ Therefore, send not to know/ For whom the bell tolls,/ It tolls for thee. (Nadie es una isla completo en sí mismo. Cada hombre es un pedazo del continente, una parte de la tierra. Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad; y por consiguiente, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti).
Sabemos del poder de los medios de comunicación en nuestros días. El poder de una imagen, o mil imágenes, o mil cámaras desde distintos puntos de la ciudad, viendo como arde Babilonia, los rascacielos, las torres de la arrogancia. No hay cámaras en Vietnam. No hay cámaras en Irak. No hay cámaras en Afganistán. No hay cámaras suficientes en el tercer mundo. La muerte de cualquier hombre me disminuye, es cierto. Por lo tanto, ¿vale más la vida de un norteamiericano con sus Nike, su polo Ralph Laurent, sus Dockers, su traje Armani, que la vida de un afgano con los pies descalzos, con su turbante, con su ropa sucia? ¿Vale más la vida de un ejecutivo del World Trade Center que la de un campesino de Camboya? ¿Vale más la vida de una secretaria de las torres gemelas que la de una mujer irakí con 7 hijos?
Hiroshima, Nagasaki, Corea, Camboya/Viet-nam, Chile, Nicaragua, Líbano, Irak, Afganistán... Millones de muertos a manos de los Estados Unidos de América. Millones de muertos por la fe y por la bendición de Dios. GOD BLESS AMERICA. ¿Y a los demás que nos jodan?
Que celebren el día de sus héroes, el día de sus mártires. ¿Para cuando un recuerdo a sus víctimas, las que ellos mataron? La muerte de cualquier hombre me disminuye, también la muerte de inocentes en Nueva York. Pero siguiendo esos versos de John Donne, ¿cuánto se habrán empequeñecido los americanos que han matado o han apoyado la muerte de millones de seres humanos a lo largo de todas las guerras que ellos mismos han creado?
Mi recuerdo hoy para los muertos a manos de Estados Unidos.
Sabemos del poder de los medios de comunicación en nuestros días. El poder de una imagen, o mil imágenes, o mil cámaras desde distintos puntos de la ciudad, viendo como arde Babilonia, los rascacielos, las torres de la arrogancia. No hay cámaras en Vietnam. No hay cámaras en Irak. No hay cámaras en Afganistán. No hay cámaras suficientes en el tercer mundo. La muerte de cualquier hombre me disminuye, es cierto. Por lo tanto, ¿vale más la vida de un norteamiericano con sus Nike, su polo Ralph Laurent, sus Dockers, su traje Armani, que la vida de un afgano con los pies descalzos, con su turbante, con su ropa sucia? ¿Vale más la vida de un ejecutivo del World Trade Center que la de un campesino de Camboya? ¿Vale más la vida de una secretaria de las torres gemelas que la de una mujer irakí con 7 hijos?
Hiroshima, Nagasaki, Corea, Camboya/Viet-nam, Chile, Nicaragua, Líbano, Irak, Afganistán... Millones de muertos a manos de los Estados Unidos de América. Millones de muertos por la fe y por la bendición de Dios. GOD BLESS AMERICA. ¿Y a los demás que nos jodan?
Que celebren el día de sus héroes, el día de sus mártires. ¿Para cuando un recuerdo a sus víctimas, las que ellos mataron? La muerte de cualquier hombre me disminuye, también la muerte de inocentes en Nueva York. Pero siguiendo esos versos de John Donne, ¿cuánto se habrán empequeñecido los americanos que han matado o han apoyado la muerte de millones de seres humanos a lo largo de todas las guerras que ellos mismos han creado?
Mi recuerdo hoy para los muertos a manos de Estados Unidos.
Hiroshima, Nagasaki, Corea, Camboya/Viet-nam, Chile, Nicaragua, Líbano, Irak, Afganistán: las campanas que doblan hoy en Nueva York, en el fondo están doblando por vosotros.
Etiquetas:
Afganistán,
Camboya,
Chile,
Corea,
Hemingway,
Hiroshima,
Irak,
John Donne,
Líbano,
Nagasaki,
Nicaragua,
Nueva York,
Opinión,
Viet-nam
Suscribirse a:
Entradas (Atom)