2.12.08

la pareja infeliz

Estoy tristemente casado. Nuestra unión procede desde antes de la cuna, desde el día de mi nacimiento, es más, me atrevería a decir que nuestra unión procede desde el momento mismo de mi concepción. Con los años, como toda buena pareja que se precie, nos hemos ido acostumbrando a la convivencia hasta caer en el hastío mutuo. No sé quien de los dos está más harto del otro. Pero es complicado separarse, toda ruptura conlleva un sacrificio, una amputación, un duelo que no sé si estoy dispuesto a afrontar. No todo ha sido malo, también hubo alguna época buena entre nosotros, tiempos mejores en los que el placer de compartir nuestra existencia nos iluminaba a ambos. Ella parecía más activa que nunca, locuaz, atractiva, serena. Y yo me mostraba ágil, vigoroso, en plena forma. Aunque eso ya es pasado. Sus tareas la obligaban a viajar mucho y yo empecé a cansarme de esperar. Hacía unos viajes tremendos, yo creo que muchas veces los alargaba para no tener que volver a verme, seguro que alguna vez fantaseó con abandonarme en algún lugar remoto. Hasta hace un año. Tal fecha como hoy tomé la determinación de plantarme ante ella y darle a elegir: o sus viajes o la separación. Como siempre, por su carácter indeciso, tardó unos días en responderme. Su decisión fue la más adecuada: dejaría sus viajes para dedicarse más a mí. Y seguimos juntos, con nuestras riñas y nuestros deseos. Hubiera sido traumático para los dos, desde luego. Me llamo Cuerpo y ella Mente y nunca, a lo largo de la historia de la humanidad, han acabado bien las separaciones entre cuerpo y mente. Algunos lo llaman suicidio.

4 comentarios:

carmensabes dijo...

Seguro que a medida que pasen aún más años, se unen hasta la fusión total que provoca la sabiduría del autoconociemnto...

Magnífico Agustín....

Ainhoa dijo...

Por fin, Agus, por fin.
Me ha encantado.
Besos

AliciA dijo...

Muy bonito... y sorprendente!

Llevo algún rato leyendo tus entradas, me parece que llevas un buen blog.

Gracias por seguirme, nos leemos!

AliciA dijo...

Te enlazo, ok?