3.1.07

hubo otra mitad en la foto


tenía el ordenador apagado ya y estaba en la cama debajo del edredón, pero mi cabeza se ha ido de paseo por los recuerdos y si alguien merece un esfuerzo, alguien de mi vida, una de esas personas, eres tú. supongo que todo viene por una película que vimos juntos, que ahora, al volver a verla, me ha recordado a ti y aquellos años compartidos. la película es 28 días, con Sandra Bullock, ¿te acuerdas? me ha traído a la memoria un montón de risas, de miradas, de caricias, de besos, de complicidad, tantas cosas que fuimos compartiendo y aprendiendo juntos. nos elegimos después de muchas miradas furtivas, miradas con intenciones y luego... tú ya lo sabes, todo fue seguido. escapadas, excursiones, museos, cenas, películas, paseos y conversaciones, miles de palabras por el aire.

no sé si estoy nostálgico, pero bueno, tú ya sabes que con el frío me pongo blando y luego se me pasa. libros, esperas, llamadas, algunas lágrimas compartidas. no quiero ponerte triste, ni hacerte revolver el pasado. sólo quería hacerte cómplice de mis pensamientos, una vez más, y hacerte mirar con una sonrisa todo aquello que pasamos juntos durante cuatro años. para mí desde luego fueron 4 años maravillosos. y no han ido al cajón del olvido, porque esta misma noche he querido rescatarlos.

uno comete errores, como es humano, pero no quería ceder al olvido una vez más. sobre todo con personas importantes en la vida de uno. y me apetecía hacer justicia con la memoria de nuestros años juntos y con la memoria de tus ojos azules en los míos. tienes un trozo de mi corazón, me alegro de que así sea.

quizá estas no sean mis mejores palabras -tú sabes que a veces las vendo caras y también sabes que pueden ser más talentosas- pero desde luego son unas palabras muy sinceras. recibe mi beso.

3 comentarios:

el viajero que huye dijo...

Y tan largo el olvido...

Miguel Fernández dijo...

No te vayas te lo pido
De esta casa nuestra donde hemos vivido
Qué nostalgia te puede llevar
Si de la ventana no vemos el mar
Y afuera llora la ciudad tanta soledad.

Todo pasa todo cansa
Y uno se arrepiente de estar en su casa
Y de pronto se asoma a un rincón
A mirar con lástima su corazón
Y afuera llora la ciudad tanta soledad.

No te vayas, quédate
Que ya estamos de vuelta de todo
Y esta casa es nuestro modo de ser.

Tantas charlas tanta vida
Tanto anochecer con olor a comida
Son una eternidad familiar
Que en un solo día no puede cambiar
Y afuera llora la ciudad tanta soledad.

Estos muros estas puertas
No son de mentira son el alma nuestra
Barco quieto morada interior
Que viviendo hicimos igual que el amor
Y afuera llora la ciudad tanta soledad.

Maria Elena Walsh
Barco Quieto

Anónimo dijo...

Jo, qué bonito ;)
Un blog lleno de sentimientos, letras preciosas y sobretodo sinceridad (y de eso no hay mucho y menos por Internet). Te felicito. Me he dado un garbeo por tu web y también por tu blog y me ha encantado. Supongo que habrás ido a "topar" con Ediciones Guallavito a través de la web de Cerrolaza, porque veo que tu también lo conoces y en su página hay un enlace mío, o por El Recreo. Sea como sea, mil gracias por tu visita y sobretodo por tu amable e-mail, te mando un fuerte abrazo, te seguiré leyendo y pondré un enlacito tuyo a Guallavito.
Cuídate.
Comella
http://guallavitoclub.blogia.com