29.12.06

del porqué de Ventarrón

llevo utilizando este apodo desde que empecé en esto de internet, allá por el 99-2000, y algunas personas me han preguntado por qué.

Ventarrón es el título de un tango escrito por Maffia-Staffolani y cantado por Gardel allá en los años 20.

nunca he tenido apodos fuera de los motes familiares, y cuando tuve q registrarme para una cuenta de correo en internet, me acordé de una tarde de diciembre tirado por los bancos del vestíbulo de la facultad, con una resaca del carajo, seguramnt de varios días, bebiendo una botellita de agua para resarcirme de mis pecados, con Javi y Susana, los mejores amigos, jugando con el tiempo. no sé qué bordería debí soltar que Javi me dijo: "Guso, tío, eres Ventarrón". y me hizo gracia. aunq en el fondo no era precisamente un piropo. tenía razón: en aquel tiempo yo era un perdonavidas y un cabrón terrible.

en aquella época nos dió por escuchar mil veces el disco de Malevaje Con su permiso, don Carlos donde, junto a otros artistas invitados, como Aute, Sabina o Juan Perro, versioneaban los mejores tangos de Gardel.

ya ha llovido un poco desde aquel 97, creo recordar. y más tiene que llover.

3 comentarios:

Nana dijo...

Tanto tiempo que nos conocemos y nunca había escuchado esta canción.
Ventarrón...buff...cuantas imágenes, cuantas sensaciones. Sigues siendo Venta, mi Venta...aunque ya no te llame así.
Mil besos

Anónimo dijo...

Hubo un tiempo en el la resaca de las frías tardes de diciembre duraba hasta junio, hubo un tiempo en el que todos fuimos unos cabrones perdonavidas, hubo un tiempo en el que todos jugabamos con el tiempo, hubo un tiempo en el que escuchabamos tangos, hubo un tiempo en el que todos nos cortabamos las uñas los martes, hubo un tiempo en el que fuimos la sombra de lo que somos, por algo se empieza, qué coño... Ahora que las resacas son como enfermedades, y que es el tiempo quien juega con nosotros, ahora que sólo escuchamos tangos para impresionar a alguna incauta y que ya no somos los mejores, vuelvo a encontrate, de vez en cuando, en tu almacen y recuerdo los textos, las canciones, las situaciones, y personas que nos juntaron (qué coño, sigues siendo "el mejor"), ahora, digo, es un placer ver que sigues en forma y que de vez en cuando, sólo de vez en cuando, te acuerdas de lo bueno que pasamos, sin demasiado hueco para la nostalgia, porque todos sabemos que es una hija de puta. Un abrazo fuerte porque te lo mereces, de tu escudero.
Yo también me sigo cortando las uñas los martes.

Un fantasma...

Anónimo dijo...
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