14.3.11
Abandonado
7.6.10
penitencia en fa menor
sin acompañante
mirarás el vagón vacío
algún niño sonreirá en tus sueños
y los postes eléctricos serán notas del pentagrama.
al llegar a casa cuidarás la luna
cepillarás tu muñeca
taparás una lágrima.
yo mientras habré tenido 3 ataques telefónicos
superados sin orgullo
remordimientos inevitables
superados sin conciencia.
tardaré más de cien días
en pedirte disculpas.
ya será tarde.
pero aquí me tienes,
hecho poema.
16.4.10
AQUELLA CENA
es la mezcla de pájaros hablando con ruedas al fondo lo que me está acercando a la locura.
si hubiera aprendido antes la tabla del 7, seguro que no estaría ahora huyendo de tu pobreza. no es una cuestión de escamas litográficas, más bien de aire nuevo en tu pecho. no te ofendas, pero vuelas demasiado alto para una cena de sábado noche. vuelve entonces cuando quieras, pero no esperes encontrar mi casa roja en condiciones. el oxígeno va consumiendo cada pedazo de carne; es su ley, no mi elección.
así llega esta hora de la tarde donde aniquilan a los corderos. un charco de sangre, tu cabeza en la mano y empiezas a llorar.
todo recuerdo sirve para ser manipulado.
15.4.10
SR. CHINARRO

suave olor de ropa tendida
escaleras a ninguna parte
inertes gotas en la taza
sol en la ventana del invierno
una playa y caracolas en mi mente
la ducha suspende los mensajes
tijeras recortan danzarinas lo viejo
no hacen falta grandes planes
responde al tiempo la sonrisa
11.2.10
TALLER CON NIALL BINNS
3.2.10
ELEGÍA DIDÁCTICA – Lêdo Ivo
Piensa en las muchachas muertas que entregaron a la tierra un secreto ardientemente codiciado por los hombres,
y en los colegiales que aman con la mayor pureza a las jóvenes vecinas que los enamorados llevan a los sitios más oscuros de la ciudad.
Piensa en los niños que jamás se bañaron en el mar, y sueñan siempre que se ahogan,
en las prostitutas pobres que, cuando sus hombres se han ido,
corren hacia el fondo de los patios y se entregan casi desnudas a lo inefable.
Piensa en todos los que se fueron, guiados por las estrellas,
y en los que murieron lejos de las familias que los detestaban.
Piensa en los que se entregaron a la muerte convencidos de que ninguna lágrima
resplandecería en la fulgurante unidad de los rostros amados.
Piensa en los que jamás oyeron una declaración de amor,
y en los pobres que no conocieron los devastadores placeres de las posesiones tardías.
Piensa en la lluvia, cayendo sobre los huertos hipotecados,
y en los frutos de las alquerías acariciados por la euforia del sol del verano.
Piensa en los caminos intransitables, cerrados a la promesa de los viajes
y en las personas que van a morir escuchando los vientos.
Inclínate ante el recuerdo de los lejanos amigos de tu adolescencia.
Acoge en el fondo de tu memoria las voces que silenciosamente aguardaban en tu corazón
durante los años en que no te asaltó la certeza de estar cantando.
Acepta el movimiento de cólera de las palabras que se resisten a tu ardiente llamamiento
y abre tus ojos a un domingo
que reúna la esperanza de todos los días.
Piensa en las hogueras de tu niñez que vuelven a arder cada año en tu memoria
y en aquellos que no regresaron y murieron misteriosamente cuando se disponían a retornar.
Piensa en los que van a nacer, inclinados hacia el fin de tu noche,
y en los hombres que soñaron poseer la serenidad matinal de los árboles
y pasaron largas tardes caminando junto al océano.
Piensa en los cielos que se abren diariamente a los aviones
y en las mujeres extranjeras que viste cierta noche y a veces aparecen en tus sueños.
Piensa en los adolescentes incomprendidos por los padres
que aguardan inútilmente que una mujer los llame,
y en los libros jamás hojeados, y en las lámparas no encendidas.
Piensa en las ventanas de interior, cuyo mayor deseo es abrirse ante el mar,
y en la mirada de los niños abandonados al amanecer en el torno de los hospicios.
Piensa en las parturientas muertas sobre las mesas de los hospitales,
lejos de los maridos que no las amaban y desearon en secreto su desaparición.
Piensa en los canes repelentes conducidos a las perreras
y en los artistas populares, violentamente transfigurados por la inspiración
de una samba que millones de bocas cantarán durante el carnaval.
Después piensa en los versos que aparecen en tus sueños
y que van a reunirse con las nubes tan pronto despunta la aurora.
Piensa en las lavanderas, cantando al sol de los oteros,
y en los cuadros de los museos no visitados jamás.
Piensa en las bocas que nunca conocieron la voluptuosidad salvaje de otras bocas
y fueron envejeciendo como frutos intactos.
Piensa en los corazones que en cierto momento se sintieron atravesados por la luz del cielo
y pasaron el resto de sus días en la irreparable oscuridad.
Piensa en los desaparecidos, cuyos conmovedores retratos aparecen en la última edición de los vespertinos
y en los suicidas que no dejaron cartas por falta de papel y lápiz.
Piensa en las ciudades que amanecen sombrías ante la mirada de los viajeros sedientos de claridad,
y en las calles por donde nadie pasa durante la madrugada.
Piensa en los túneles, oscuros caminos abiertos hacia el Otro Lado,
y en las escaleras que nunca llevaron a nadie hacia la gloria y el dominio.
Piensa en las repugnantes camas de las pensiones dudosas,
y en los ancianos que esperan siempre ese sueño llamado muerte.
Piensa en los relojes que no marcan el día resplandeciente,
y en las alimañas muertas de sed, abandonadas en lo oscuro por la propia naturaleza.
Piensa en los niños que no conocen los esquivos regalos del final de diciembre,
y en los objetos olvidados en la arena de las playas durante las excursiones.
Piensa en los personajes de novela que siguieron el incierto destino de sus creadores,
y en las lunas cuyo brillo desmorona la serenidad de los adolescentes.
Piensa en las puertas que nunca se abrieron para recibir a un huésped,
y en los riachuelos sucios que desearían ser el abrigo azul de los veleros y de los yates.
Piensa en las manos que siempre rechazaron limosnas,
y en las jovencitas que los enamorados pervierten sin ninguna piedad.
Después piensa en la hiedra que se abraza con su sofocante caricia a las casas antiguas,
y en los niños de los tiempos pasados que nada sabían del Mañana.
Piensa en las grandes mareas que esperan entre las rocas el grito mudo de las madrugadas,
y en los ojos de los ciegos que sorben el agua clara de la música de los organillos.
Piensa en los muertos, sobre todo en los soldados desconocidos que se quedaron en cementerios ilocalizables,
y piensa en los vivos que ignoran los cementerios donde reposarán un día.
Oh, piensa en todo, en los horizontes tranquilos de tus días de entonces, en el escalofrío que te recorre al caer la noche en latitudes extranjeras.
Piensa en tu infancia transformada en fábula, vientos y frutales estallando al sol
y en los senos de las mujeres que fueron envejeciendo sin darse cuenta,
y piensa también en las formas de esas mujeres, destruidas implacablemente sin que tu mirada las solicite.
Piensa en tus padres, que confiaron en ti cuando eras sólo silencio
y jamás te imaginaron entregado al vuelo de un verso.
Piensa en tus hermanos, en tu casa los domingos,
y en el patio de los colegios donde despertaste hacia los deseos irrealizables.
Piensa en cuántas veces paseaste tu soledad por los campos
y miraste hacia atrás con la esperanza de que una mujer te siguiese.
Piensa en las muchachas inaccesibles de tu antigua calle,
y en los gritos que oíste llegar desde gargantas desconocidas,
y en las voces que eran claras aun cuando había tormenta.
Piensa en todo y en todos, sin temer que te asalte el miedo que proviene de la vastedad del pasado.
Piensa en todo y en todos, y cuando los recuerdos se hayan ido
volando como los pájaros y las hojas, la arena y las voces,
lleno de confianza en la vida y el mundo,
sintiéndote unido a todos los hombres y a todas las cosas,
inclínate sobre el cuerpo de la mujer que amas
o despierta a la alegría triunfal de un solo verso.
(Nunca había llorado con un poema hasta ayer. Merece la pena.)
6.12.09
Ch. B.
Charles Bukowski
10.11.09
Y ella le dijo:
Te conozco, sé que estás sola.
Creo que necesitas alguien que te quiera.
Bueno, yo te quiero.
Así que, sé valiente y quiéreme.
3.9.09
El estilita
A Agustín Sánchez Antequera
Me he perdido tras la evocación de un recuerdo,
allí donde el árbol no concede el consuelo de la hoja ni el tesón de sus raíces,
me he perdido en un lugar donde el calor no es más que la aproximación
de la esperanza de un náufrago encharcada bajo la impasibilidad del horizonte.
Es la desolación ante la tibieza de un viejo mueble custodiando mis secretos,
se trata del insulto de este abrigo inerte, tejido con la lana
del traidor que aún retiene el gusto por la falacia en su idioma.
Aquí puso su último pie de invasión el conquistador del pensamiento,
aquí un soplo de viento te hurga en las marcas que dejaron las miradas del mendigo,
es aquí donde una simple nube descuartiza los reflejos de la luna
justo antes de aliviar la desesperación de unos aullidos de loba.
Camino con el dedo índice desgastado de indicios, con la boca saciada de cal muerta,
con el paso rendido a la imitación de un torpe gesticulador.
Observo con la vergüenza del hijo pródigo ante su antigua cama
cómo la ira se desnuda de placebos de menta
y el miedo queda tatuado en la sien del repudiado.
Se ha despertado la codicia del rey que prevé su fin,
el sol hará cenizas de los restos y ya se huele la sal de las lágrimas arrojadas,
no habrá amigo que consuele ni cruz que no se clave,
cada alga se estremece con el cuerpo del siguiente ahogado.
Si no le ha dado el cielo la honra al desdichado,
qué puedo esperar yo de este riel con rumbo al olvido,
qué, salvo la triste visión de una estalactica de podredumbre
desde el mirador que horroriza al corazón del hombre.
Un rayo anuncia que no hay final para la catástrofe que trajo la autocracia,
todos visten de pomposa felpa su sed de triunfo, mientras se gangrena
la extremidad ignorada tras la mutilación de una última entelequia.
Me he perdido en medio de esta insolación de desconcierto,
el parecer de un poeta recibe el clavo mortal en la pared del silencio,
un coito final entre belleza y nostalgia, un adiós definitivo a la rebeldía,
el dios que vi al llegar ha escapado por temor a la hoguera,
y ni una sola mujer claudica por no perder la libertad prometida tras la tumba.
30.8.09
Kafka
No hay necesidad de que salgas de casa. Quédate en la mesa y escucha. Ni siquiera escuches, sólo espera. Ni siquiera esperes, quédate completamente callado y solo. El mundo se te aparecerá para que lo desenmascares; no puede hacer otra cosa; en éxtasis, se retorcerá ante ti.
15.6.09
La República de la Imaginación
2.6.09
Antonio Lobo Antunes
Antonio Lobo Antunes: "Para escribir es necesario orgullo, paciencia y soledad" from aviondepapel.tv on Vimeo.
No estoy de acuerdo en todo lo q dice, pero es interesante.
Desde el orgullo es donde se empieza a fracasar.
9.5.09
Amancio
Tú, cuya mano me ha bañado
de un fuego transparente las espaldas,
cuyos ojos en claros naufragios hundieron
algunos principios elementales de mi alma,
tú eres mi patria.
Tú, que no tienes apellido,
que no sé si eres pájaro o si alcándara,
que de todos tus brazos las letras de plomo
cayéndose han ido, como si fueran nueces vanas,
tú eres mis padres
y mi patria.
Tú, que ni tú te acuerdas dónde
tendiste a orear las nubes blancas,
que de tantos amores que tienes confundes
el nombre de todos los días de cada semana,
tú eres mi Dios
y mis padres
y mi patria.
Tú, que tan dulcemente besas
que el cielo bocabajo se volcaba,
y que no se sabía de quién ya la lengua,
de quién la saliva, de puro sabrosa y templada,
tú eres mis leyes
y mi Dios
y mis padres
y mi patria.
Tú, que apacientas calaveras
por las praderas de la verde África
y a los rojos leones les echas de pasto
las rosas de leche de aquella luna de Sumatra,
tú eres mi ejército
y mis leyes
y mi Dios
y mis padres
y mi patria.
Eres mi ejército y mis leyes
y mi Dios y mis padres y mi patria,
y el ejército y Dios y las leyes y todas
las patrias y padres se creen que tú no eres nada:
que no eres nada.
(Poema de Agustín García Calvo, cantado muchas veces por Chicho Sánchez Ferlosio y por Amancio Prada).
17.4.09
Publicaciones (CREATURA, abril-09)
LA CHICA DEL GARAJE OLIMPO
Un filme argentino. Una dictadura. Una víctima. Un torturador.
hubiera dado un bollo de pan de azúcar
por no encontrarte en este laberinto del infortunio.
hubiera besado tus muslos aquella tarde
en el jardín trasero de tu casa
pero cumplía órdenes.
mataría a la guardia pretoriana del césar innombrable
por llevarte de la mano a la feria de los unicornios y los
caramelos de anís.
Odio tener que descargar la ira sin razón
sobre tu piel fina y tu sudor suave
a 15 mil voltios de celos,
pero cuanta cicuta tuve que tragar
al verte en la ventana sonriendo a las bicicletas,
al verte cerca del analfabeto,
besando al desfavorecido,
cuantos celos me arrastraron a robar relojes y esconderlos en
mi cuarto
esperando el día de compartirlos con vos.
Te amo tanto como te odio cuando yacemos juntos
bajo la bombilla asustada de un trastero de este garaje
Olimpo.
Nunca un humano fue tan dios.
.....
EJERCICIO DE PLANOS DIFERENTES
Sé que tu mano
se apoya sobre la mía
a pesar de la distancia
a pesar de la barrera
este humo que separa
un plano del otro.
Sé que vives en mi casa
te mueves en silencio
como mi cuerpo en la noche.
Sé que quieres sostener
el vaso que yo sostengo
paladear el líquido que
vuela en mi boca.
Sé que no puedes
disfrutar los sentidos
que yo casi no aprecio.
Tu frío busca el calor
de mi sangre
y mis ideas buscan
la calma del espacio que habitas.
Estamos juntos en planos diferentes.
Aún así
tú has creído,
y quien cree, vivirá.
Por eso no es fácil discernir
cuál de los dos convive
entre los muertos
quién, entre tú y yo
siente los aromas de la ausencia.
.....
loco y solo el poeta en el parque
no sabe acariciar una daga
como nadie sabe acariciar una daga
con la que se abren las cartas.
una carta siempre reescrita e incompleta
como un puñado de arena.
no hay sol
porque las nubes todo lo tapan.
como el sueño que llega tarde
al alba
cuando ya no tiene sentido.
solo y loco el poeta en el parque.
un poema es una carta.
.....
Te esperaré hasta que pase la nube del color de la aceituna
amarga
y deje de asolarme con el aceite prohibido de su lámpara.
Te esperaré como el hijo que eres de una serpiente
que nunca ha roto el cascarón.
Te esperaré y podrás doblegarme
como la piel cae rendida a los efluvios del aroma de lavanda.
Te esperaré y un rayo se irá camino del umbral del palacio de
las palabras.
Te esperaré y cuando llegues, habrás vencido sin ningún
honor.
Sin embargo, te esperaré.
.....
Estos textos han sufrido variaciones, saldrán publicados en breve en LA REPÚBLICA DE LA IMAGINACIÓN, pero no me parece mal ofrecer las distintas versiones. Un poema saldrá también de la revista POETA DE CABRA 2. Gracias tb a Sonia, su editora, por su confianza.
9.3.09
19.2.09
el editor dice

Técnica mixta sobre madera, Alexandra Domínguez, 2007
elegir el camino de la ruptura del lenguaje y sus normas es el único acto de desobediencia posible ante la dictadura del pensamiento único y su ejército de mass media, la resistencia a una realidad pseudo-objetiva impuesta, la rebelión contra el monopolio establecido de la vulgaridad. un nuevo lenguaje al norte del porvenir, como decía Paul Celan.
el siguiente paso de la evolución es romper con lo aprendido. y la meta: la abstracción, es decir, la contemplación, es decir, el no ser. el poeta es un taxista que lleva a la gente donde la gente quiere ir.
poeta es el que se borra. el poeta es un testigo. el poeta es un medio. la poesía es un medio.
17.2.09
buenas noticias
hoy ha empezado a florecer el almendro que nos acompaña en el balcón desde hace 10 años. es el primer síntoma de q el sol da vueltas y sigue haciendo su trabajo. buena noticia.
8.1.09
Juan Carlos Mestre
Una de las mejores cosas q me han pasado en la vida es q Mestre me llame poeta, mejor aún, q Mestre me llame amigo.(…) Todo lo que oí, a todo lo que presté atención desde que era muchacho, tuvo algo que ver con la poesía entendida como lenguaje de la delicadeza humana. Otra manera de estar en el mundo frente a los actos de fuerza, otra manera de sintonizar a través de la oreja izquierda las interferencias del más allá en la vocación mágica de los desarmados y los inocentes, quienes aún seguimos creyendo que la utilidad revolucionaria de una vaca azul tocando el violín en los cielos de Chagall es infinitamente mayor que todos los decretos de expropiación forzosa del sueño de las utopías. (…)
(…) No he logrado encontrar otro diálogo con lo desconocido que no pase para mí por el mismo y ya remoto encargo que nadie nos ha hecho, y por ello irrechazable, y por ello irrebatible más allá de nuestra propia conciencia: el de limitar su poder a la repetición previsible del mal, recoger los fardos de la esperanza en el último andén donde se vio obligada a abandonarlos la utopía; volver a hacer la pregunta sabiendo que no existe respuesta; seguir creyendo, porque así con la ciega videncia de los desesperados lo hemos visto, que la construcción de la futura delicadeza humana también depende del espíritu de un poema, de una utopía para la que no tengo mejores palabras que pudieran prestarle una pizca de sentido a cuanto he dicho: lo que no creímos piedad y fue la belleza, cuanto hemos olvidado de la compasión ante un otro y habrá de ser, terminado el tiempo de los encantamientos, de nuevo el lenguaje de la compasión y la misericordia.
JUAN CARLOS MESTRE
(De la ponencia Utopía y realidad, leída el viernes 3 de octubre de 2008 en León en el VIII Congreso de los Escritores de España)
Extraído del Blog Isla Kokotero, de la excelente poeta Eloísa Otero.
20.12.08
de vuelta de nada
mis canas son lápiz de labios
en tu pelo desciende la palabra
y los tatuajes se van con la lluvia
ahora que no hay nadie para nadie
llego tarde a la sonrisa
y ya no sé escribir
ahora que todos los amores son imposibles





